El vínculo es el lazo que se estable entre un recién nacido y su madre. Cumple la función biológica de promover la protección, la supervivencia y en última instancia la replicación.
Este vínculo se forma a través del sistema de apego, que funciona con el fin de mantener la proximidad física entre el bebé y su madre, con la instintiva esperanza de evitar los elementos externos que producen estrés al bebé.
Cuando el bebé se siente tranquilo, protegido y no hay nada que le comporte disconfort el sistema de apego funciona continuamente. Se encarga de monitorizar la presencia y disponibilidad tanto física como psicológica de la madre (o figura de apego). La separación de la madre y el bebé desencadena en una respuesta instantánea en el bebé que reclama la presencia de su madre. Siempre pensamos que este reclamo se produce mediante el llanto, pero tanto poder de atracción tiene para una madre oír llorar a su bebé como verle sonreír.
De manera natural y prácticamente instintiva la madre desea interactuar en todo momento con su bebé, desde el momento del parto con el contacto piel con piel y en postparto cara a cara. [Leer más…]
Conoces los beneficios de portear y quieres ser una madre de las que cría a su bebé desde el apego que ofrecen tu cuerpo y tus brazo. ¿Sabes qué portabebé se ajusta mejor a vuestras necesidades? A continuación hablaremos sobre uno de los portabebés más versátil y sin límite de uso (más que el que tu te pongas) : los fulares.
¿Te sigue sorprendiendo ver a un papá cargando un bebé en una mochila?¿Sabes que los niños mayores también pueden ser porteados? ¿Encuentras complicado o poco seguro llevar a tu bebé en un fular?