Es muy común ver a los recién nacidos con manoplas para evitar que puedan arañarse accidentalmente la cara con sus recién estrenadas uñas.
Aunque las uñas de tu bebé son suaves y flexibles, pueden estar melladas o demasiado largas y esto hace que sin querer tu pequeño se lastime debido a la falta de control que tiene sobre sus movimientos. No es hasta la tercera semana de vida que las uñas empiezan a ser más duras y resistentes, por lo que a pesar de tener un cuidado exquisito de las manos de tu bebé es normal que vayan apareciéndole arañazos en el rostro.
Es importante mantener las uñas de tu bebés limpias y recortadas para evitar posibles infecciones si se arañan. Para ello puedes utilizar diferentes técnicas.
Cómo cortar las uñas del bebé
– Lo principal es mantener las manos, las uñas de las manos y los pies limpios, aprovechando el baño diario.
– El método más seguro para recortar y suavizar las uñas es utilizar una lima, aunque en las primeras semanas puede ser complicado, ya que las uñas son muy blandas debido a que tu bebé ha estado durante 9 meses rodeado de líquido.
– Otra opción es utilizar unas tijeras especiales para bebés, con las puntas romas y redondeadas. Tras recortar las uñas es importante revisar que no haya quedado ninguna entre los dedos o pliegues para evitar que se claven en su piel.
– NO utilizar nunca un cortauñas para adultos, ya que se podrían lastimar los dedos de tu pequeño.
– Aunque las manoplas dan tranquilidad respecto a los posibles arañazos es mejor reservarlas para cuando haga frío y el resto del tiempo dejar la mano libre.
Las uñas de los bebés crecen con bastante rapidez. Seguramente será necesario recortar las uñas de las manos una vez por semana, mientras que las uñas de los pies puede que solo lo necesiten cada 15 días.
Si te da miedo hacerle daño a tu bebé puedes aprovechar cuando está dormido para recortar las uñas. Aunque la mejor forma para evitar el peligro es utilizar la lima.
A medida que tu bebé crezca su sueño será menos profundo durante el día y a la manipulación puede despertarse. Para entonces las técnicas de distracción serán tus mejores aliadas para mantenerlo quieto. Contarle un cuento, cantarle una canción o tener algún objeto que le guste en la mano que tiene libre.
Las uñas de los bebés son frágiles durante los primeros meses de vida, por eso puede ser que se le astillen o se hagan capas de láminas muy finitas. Es totalmente normal pero no por ello descuides una buena limpieza de sus uñas y que siempre estén bien limadas. Evita que se puedan generar picos para evitar heridas en su piel, sobre todo en la cara.


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