Si la lactancia materna o artificial es uno de los temas que más agobia a las madres cuando nace un bebé, la alimentación complementaria o la evolución de la alimentación hasta llegar a comer como un adulto puede ser una verdadera tortura.
Los que nacimos en los 70-80 fuimos víctimas de rígidas tablas de alimentación que decían cuándo, cómo, cuánto y casi podría arriesgarme a decir que dónde debíamos comer. Por suerte en la última década se ha avanzado mucho en el plano nutricional de los más pequeños y numerosos estudios han demostrado:
- La excepcional calidad de la leche materna, lo que ha favorecido que tanto pediatras, nutricionistas y enfermeras asesoren y ayuden a madres/bebés a iniciar y mantener la lactancia materna más allá de los dos años de vida.
- La introducción de la alimentación complementaria antes de los 6 meses es innecesaria y está totalmente contraindicada antes de los 4 meses. Además se han roto mitos sobre el orden en el que se deben introducir los alimentos.
- Por último uno de los puntos más controvertidos: no existe ninguna necesidad de dar de comer triturados los alimentos a los bebés. A pesar de no tener dientes los bebés son perfectamente capaces de comer de todo si está cocinado pensando en ellos.
El Test de Apgar es un examen clínico neonatal que se realiza a todos los bebés en el momento de nacer para valorar su adaptación a la vida extrauterina. Lo puede realizar la comadrona o un pediatra. También es conocido con el nombre de puntuación del recién nacido.
Seguramente estas vacaciones el tubo de protección solar será uno de los indispensables en la maleta de tu bebé.
Con el verano llegan los días de playa y piscina. Cuando el sol aprieta el mejor lugar en el que se puede estar es en el agua. Tu bebé al igual que tú disfrutará del juego en el agua además de sobrellevar mejor el calor y según donde vivas la humedad.
Los primeros 28 días de vida de un recién nacido se definen como el periodo neonatal. La vida de los bebés esos días depende del medio en el que se encuentren y es muy frágil. Está marcada por el dinamismo evolutivo y la adaptación al mundo extrauterino.