Aunque tu bebé sólo tome leche (ya sea lactancia materna o artificial) es fundamental cuidar su boca para prevenir posibles caries en el futuro o una infección por hongos.
Es importante mantener las encías límpias de tu bebé incluso antes de que el primer diente asome (alrededor de los 6 meses, aunque puede ser más tarde).
Es importante la higiene porque aunque la alimentación de los lactantes sea solo de leche, esta también puede dañar la futura dentadura de tu bebé. La leche materna y la artificial contienen glúcidos (azúcares) que si no se eliminan de las encías pueden favorecer la aparición de caries en la dentición decidua (llamados también dientes de leche).
El primer año de vida es el periodo en el que más crecerá tu bebé. Aunque el ritmo de crecimiento estará influenciado por la genética, la alimentación y el entorno que le rodea, todos los bebés siguen un patrón más o menos similar.
Desde el momento en el que obtienes el positivo en el test de embarazo sabes que tu vida dará un giro de 180º. Eso incluye entre otras muchas cosas cambiar las tiendas que hasta ahora visitabas para realizar tus compras y la decoración de tu casa.
A veces dar un biberón o una papilla es complicado si tu bebé se niega a abrir la boca o decide escupirlo todo. El asunto se complica aun más cuando tienes que dar un medicamento a tu bebé y no puedes dejarlo pasar o esperar a que esté más colaborador.
